El cuidado de la piel va mucho más allá de elegir una buena rutina cosmética. Nuestros hábitos diarios influyen de forma directa en su salud y apariencia, y uno de los factores más olvidados pero que más impacto genera es el consumo de alcohol. Si estás buscando mejorar el aspecto de tu piel o reducir el envejecimiento prematuro, es importante que conozcas cómo afecta el alcohol a nivel cutáneo y por qué incluso su consumo moderado puede dejar huella con el paso del tiempo.

¿Por qué el alcohol perjudica la piel?

El alcohol es una sustancia que actúa de forma sistémica, es decir, afecta a todo el organismo. Al llegar al torrente sanguíneo, influye en múltiples procesos fisiológicos que tienen un reflejo directo en la piel:

  • Deshidratación: El alcohol es diurético. Aumenta la eliminación de líquidos a través de la orina, lo que provoca que el cuerpo —y la piel— pierda agua más rápido de lo habitual. Esto provoca que la piel tenga un aspecto más apagado, tirante y seco y, si eso ocurre con frecuencia, al final esos efectos deterioran el estado general de la piel.
  • Inflamación: El alcohol genera una respuesta inflamatoria en el organismo. Aumenta la producción de radicales libres, favorece la vasodilatación y altera el equilibrio natural de la piel.
  • Interferencia en la absorción de nutrientes: Al alterar el funcionamiento del sistema digestivo, el alcohol dificulta la absorción de vitaminas clave para la piel, como la vitamina A, C, E y del grupo B.
  • Aumento del estrés oxidativo: El desequilibrio entre radicales libres y antioxidantes acelera el envejecimiento celular, afectando a la producción de colágeno y elastina.

efectos del alcohol en la piel

¿Cuáles son los efectos del alcohol en la piel?

Efectos a corto plazo

Tras una noche de consumo de alcohol medio o alto, los efectos sobre la piel son visibles después de unas pocas horas. Lo más habitual es despertar con el rostro más hinchado, especialmente en la zona de los ojos, y con signos de deshidratación lo que provoca que la piel se vea más opaca, sin brillo, y con los poros más dilatados. Además, en las personas con piel más sensible aparecerán rojeces e incluso sensación de picor.

Efectos a medio plazo

Si el consumo de alcohol se mantiene en el tiempo, incluso de forma moderada pero todas las semanas, los efectos sobre la piel empiezan a ser muy evidentes. La piel pierde elasticidad, aparecen arrugas más marcadas, los poros se dilatan de forma permanente y se pierde el brillo casi por completo.

También es habitual que la piel tenga un tono más apagado o amarillento debido a la sobrecarga del hígado y la acumulación de toxinas. A esto se suma el desequilibrio en la microbiota cutánea y una mayor tendencia a brotes de acné, granitos o puntos negros. A nivel vascular, el alcohol debilita los capilares sanguíneos, lo que puede provocar la aparición de pequeños vasos dilatados en mejillas y nariz, conocidos como telangiectasias.

Efectos a largo plazo

Con los años, el daño provocado por el alcohol se acumula y sus consecuencias en la piel se hacen mucho más difíciles de revertir. El envejecimiento prematuro del cuerpo es uno de los efectos más evidentes: piel flácida, deshidratada, con manchas y arrugas profundas. Además, la piel se vuelve menos capaz de defenderse frente a agresores externos como la radiación solar o la contaminación. El colágeno se degrada más rápido, la elastina pierde su estructura, y la capacidad regenerativa de la piel disminuye. El resultado: una piel visiblemente más envejecida, desvitalizada y vulnerable.

En casos de consumo crónico también pueden aparecer alteraciones dermatológicas más graves, como lesiones hepáticas visibles en la piel, cambios de pigmentación o trastornos vasculares más marcados.

alcohol perdida de elasticidad piel

¿Se puede revertir el daño en la piel causado por el alcohol?

La buena noticia es que la piel tiene una gran capacidad de recuperación, especialmente cuando se actúa a tiempo. Si eliminamos por completo el consumo de alcohol, mejora la hidratación natural de la piel, favorece la oxigenación celular y permite que los tratamientos cosméticos sean más eficaces.

Si decides dejar de consumir alcohol y quieres mejorar el estado de la piel, te recomendamos que complementes esta decisión con una rutina de cuidado adecuada, rica en antioxidantes, activos hidratantes y regeneradores como la vitamina C, el ácido hialurónico o el retinol. También es recomendable apoyar la piel desde dentro con una alimentación rica en frutas, verduras y ácidos grasos saludables, así como asegurar una buena calidad del sueño y protección solar diaria.

La piel también nota lo que bebes

El alcohol puede parecer inofensivo cuando se consume de forma social o esporádica, pero incluso en pequeñas cantidades puede tener un impacto real sobre la salud y el aspecto de la piel. La inflamación, la deshidratación y el daño oxidativo que provoca no solo empeoran los problema cutáneos existentes, sino que aceleran el envejecimiento visible del rostro.

Ven a vernos  a nuestra farmacia de Albacete y empieza a cuidar tu piel desde dentro y desde fuera. Tu rostro te lo agradecerá.